Trabajo práctico – Ser libres en sociedades justas

Nuestra profesora de Formación Ética y Ciudadana nos asignó un trabajo práctico sobre el primer capítulo de nuestro libro, «Ser libres en sociedades justas».

Este es mi trabajo práctico:

TRABAJO PRÁCTICO DE FORMACIÓN ÉTICA Y CIUDADANA

 

Preguntas:

 

  • 1: ¿Somos o nos hacemos sociales? Defina los conceptos sociabilidad y grupos sociales.
  • 2: ¿Por qué en la sociedad hay normas? ¿Qué tipo de normas menciona el texto?
  • 3: ¿Qué es la moral? ¿Qué es la conciencia moral?
  • 4: Realice una lista con las normas que respeta en su vida diaria. Luego elija tres y analice si son leyes o costumbres.
  • 5: ¿Qué es la libertad? Defina.
  • 6: ¿Qué diferenciación hace el texto sobre libertad interna y libertad externa? De ejemplos.
  • 7: ¿Qué diferenciación hace el texto sobre libertad positiva y libertad negativa? De ejemplos.
  • 8: Podría explicar la definición de libertad que proponen los filósofos: I Kant (de autonomía) y la de P. Sartre (responsabilidad).

 

Respuestas:

 

  1. Por un lado, existe una postura que afirma que las personas «son sociales por naturaleza», como lo dijo aristóteles, porque nosotros nacemos con una tendencia, instinto o capacidad para relacionarnos con los demás, garantizando nuestra supervivencia y participación en la cultura y política de la sociedad. Por otro lado, otra postura explica que nuestra condición social no es natural, sino que se adquiere mediante la socialización. Nosotros, al relacionarnos con ciertos grupos, aprendemos y a la vez adquirimos un conjunto de prácticas, saberes, valores y culturas. Sin embargo ambas posturas coinciden en dos cuestiones: Primero que establecemos relaciones sociales para lograr lo que nos proponemos, satisfacer nuestras necesidades y sentimientos, y lograr nuestra supervivencia. También coinciden en que conformamos distintos grupos sociales. Estos pueden ser la familia, la escuela, los amigos, la nación y otros grupos sociales que comparten propios intereses comunes y formas de actuar o actividades compartidas, aumentando las posibilidades de concretar los objetivos sociales.
  2. La sociedad necesita de las normas para poner límites y asegurar la paz dentro de la misma, mediante el evitamiento y la reducción de las tensiones y los conflictos. Hay normas que provienen de costumbres como la lengua, el horario para comer, la manera de vestirse. Por otro lado, hay otras normas, las leyes, que son obligatorias, ya que, si nos son cumplidas, se reciben sanciones. Las normas se establecen a través del tiempo y mediantes instituciones o organismos especiales. Las normas, por un lado, brindan, garantizan y reconocen derechos y facultades a las personas y los grupos, dándoles permiso para hacer algunas cosas. Por otro lado, pautan restricciones y obligaciones. Además, a pesar de que buscan terminar con los conflictos, algunas veces pueden causar los mismos, si es que existen normas injustas.
  3. La moral es un aspecto de las personas y de las sociedades relacionado con la idea de cómo debemos vivir o actuar acorde a la situación. Esta permita la plenitud de cada persona o individuo, permitiéndonos humanizarnos y relacionarnos entre nosotros. La moral se relaciona con valores como la libertad, la responsabilidad, la igualdad, la solidaridad y la justicia. La conciencia moral es nuestra capacidad para distinguir qué está bien y qué está mal. Nos permite actuar de acorde a los que pensamos que es correcto, primero analizamos posibilidades, luego elegimos y justificamos nuestra elección. Las pautas de conducta son adquiridas mediante nuestro crecimiento, generalmente, durante nuestra infancia.
  4. 1) Levantarme temprano para ir al colegio.

           2) Respeto los semáforos en el trayecto de ir al colegio.

           3) Atiendo al colegio en el horario adecuado.

           4) Vuelvo caminando a mi casa.

           5) Ceno en el horario adecuado.

           6) Me duermo.

«Levantarme temprano para ir al colegio» y «atender al colegio en el horario adecuado» son costumbres que debo realizar diariamente que, a pesar de que su incumplimiento no tenga sanción, debo cumplirlas. Por el otro lado, «respetar los semáforos en el trayecto de ir al colegio» es una ley, ya que, obtiene una penalización el incumplimiento de la misma.

  1. Las personas tenemos la capacidad o derecho de elegir, de decir “sí” o “no”, “no quiero esto” o “no debo hacer lo otro”. Esta posibilidad de elegir nos hace libres. La libertad es una de las grandes aspiraciones de los seres humanos, es nuestra capacidad para decidir. Por eso, la libertad es un derecho que toda persona posee con el único requisito, ser un ciudadano.
  2. El texto explica que por un lado, la libertad interna está relacionada con la voluntad o la conciencia moral, porque tiene que ver con poder decidir por nosotros mismo qué queremos y así, qué hacer o qué no hacer. Es la capacidad de conducir nuestra vida, de acuerdo que creamos que esté bien o esté mal. En cambio, la libertad externa no se realiza en nuestro interior ni tiene que ver con nuestra voluntad, sino que depende con lo que disponen las leyes y costumbres sociales y con las acciones de quienes nos rodean. Esta libertad se pierde cuando una persona va a prisión o cuando existe un gobierno autoritario.
  3. Por un lado, la libertad negativa consiste en realizar acciones sin imposiciones o obstáculos provenientes de normas o decisiones de otros. Según la libertad negativa, la libertad es no encontrar impedimentos para hacer lo que querramos. La leyes que protegen y reconocen libertades se basan en la libertad negativa. Por el otro lado, la libertad positiva va más allá, consiste en hacer lo que nosotros consideremos correcto mediante nuestra voluntad, en tener nuestra propia vida. Esta libertad es entendida como una capacidad para concretar las posibilidades u oportunidades.
  4. La libertad como autonomía se refiere a cuando uno puede establecer sus propias normas y decidir cómo actuar en cada circunstancia. Sin embargo, el filósofo Immanuel Kant, agregó que la autonomía no se realiza sin tener en cuenta el resto, sino que las decisiones que tomamos serían correctas, si fueran convenientes si cualquier otra persona la realizará. Esto quiere decir que la autonomía es también la capacidad de reconocer qué es lo bueno para uno y para todos al mismo tiempo, y de actuar democráticamente pensando en las consecuencias para toda la sociedad. Jean-Paul-Sartre consideraba la libertad individual como un compromiso social o como una responsabilidad. Explicaba que los seres humanos debemos elegir y que a pesar de nuestras limitaciones, siempre íbamos a tener que elegir, sin importar la dificultad de la situación. Según el filósofo Francés, cada persona es responsable de lo que elige y de los efectos que estas acciones puedan generar.

MATÍAS RIPOLL

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